Celler Dosterras se fundó en 2013 en Marçà, dentro de la DO Montsant, cuando Fernando Grajales, con solo 26 años, vio el potencial de la zona y adquirió viñas viejas de la comarca. En 2019 la bodega estrenó nuevas instalaciones, un hito que el equipo considera clave en el proyecto. Hoy la enología está a cargo de Noemí Javierre, que trabaja junto a Grajales.
La bodega cultiva principalmente garnacha, cariñena, syrah y cabernet sauvignon, sobre suelos de arcilla y llicorella típicos del Montsant. La vendimia es manual, con una selección cuidadosa del fruto, prensado suave por gravedad y fermentaciones espontáneas diferenciadas por variedad y parcela; la crianza combina depósitos de acero inoxidable y barricas de roble de distintos tamaños y procedencias, elegidas según el perfil de cada vino. El hilo conductor es la mínima intervención y el respeto por los ritmos de la tierra.
La gama incluye el Vermell, el Blanc y el Blanc de Blancs como vinos de entrada, y referencias de gama alta como el Garnatxa, el Finca Aiguasals, el Carpathia y el Naixement, este último elaborado con garnacha negra y cariñena de cepas de 75-90 años, envejecido 24 meses en roble francés y 5 años en botella, con una producción de menos de mil botellas. Las etiquetas están ilustradas por el diseñador brasileño Eduardo Recife. La bodega ofrece catas guiadas con cita previa y cuenta con un espacio de eventos llamado Wine Garden en una masía del siglo XIX, además de un bar de vinos con parrilla (Fusta i Foc).
Imatge: Вова Горбачевский · CC BY 3.0 · Wikimedia Commons
Fuentes: dosterras.com · dosterras.com · dosterras.com